Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» El último en postear Gana
Sáb Oct 03, 2015 8:50 pm por Dwindshy

» Hola!! Izayoi Kurenai se presenta
Dom Mar 15, 2015 10:00 pm por Dwindshy

» Tras la tragedia (fic)
Miér Ene 28, 2015 3:08 pm por Rubí

» Spice and wolf
Sáb Ene 17, 2015 7:56 pm por Rubí

» Pintar and escribir..
Sáb Ene 17, 2015 7:44 pm por Rubí

» La doble locura
Sáb Ene 17, 2015 7:41 pm por Rubí

» Hola, al habla Rubí
Sáb Ene 17, 2015 7:29 pm por Rubí

» Muy buenas, aquí Drop
Mar Ene 06, 2015 6:02 pm por Drop Cloud

» Pide tu Cutie mark!!
Mar Ene 06, 2015 5:41 pm por Drop Cloud

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 40 el Lun Jul 14, 2014 6:30 pm.
Estadísticas
Tenemos 100 miembros registrados.
El último usuario registrado es Furanshi the unicorn.

Nuestros miembros han publicado un total de 1920 mensajes en 311 argumentos.
Afiliados
Hybrid City

Rainbow Factory

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Rainbow Factory

Mensaje por Wilted Flame el Miér Mayo 22, 2013 6:32 am


La fábrica de los arco iris es uno de los más populares fanfic's grim dark del fandom, que ha inspirado a otros fanarts como dibujos y las célebres canciones de Glaze.

Rainbow Factory:
http://www.youtube.com/watch?v=YRx_iXgLAyw

Esta primera parte es una descripción general de la trama, pero el clímax se encuentra en la segunda parte, en el siguiente post donde hay un resumen de los primeros acontecimientos, no tan relevantes a mi juicio, por si desean pasar directamente a lo emocionante.

Spoiler:
"La historia de un Arcoíris no es tan linda y buena, como la historia que usamos para la yerba buena..."

Hay muchísimos rumores acerca de como los arcoíris son creados en Equestria. Mientras que hay un montón de Pegasos-Ponys contratados para trabajar en la Fabrica del Arcoíris, casi todos ellos cumplen el trabajo menos importante. Lo que se sabe es que las grandes corrientes de Spectra, que constituyen los colores individuales de un arcoíris, fluyen a través de largas rejillas hacia hondos contenedores. Desde ahí, los empleados cuidadosamente mesclan el Spectra en las piletas de arcoíris coagulado, que fluyen y corren a través de la fábrica y rodean la ciudad.

Luego, la mezcla baja hacia el nivel inferior, donde otros empleados la atomizan y guardan hasta que los empleados activos del clima la distribuyen por Equestria. Sin embargo, nadie sabe como el Spectra es creado. Nunca se ve que se traigan ningún tipo de suministros hacia la fabrica, dejando a todos sin siquiera una pista de como los arcoíris son verdaderamente creados.

Los turistas que visitan la fábrica son llevados hacia una pared extremadamente ancha y plana, con muchas puertas metálicas que permiten el acceso a cualquier pony en cualquier momento.
Mientras que las mayoría de las salas de la misma son libres para ser visitadas, la planta superior de La Fábrica del Arcoíris está protegida por señales de riesgo toxico y muerte súbita, y la pared que la rodea no está hecha de las limpias y claras nubes de la ciudad de los Pegasos, sino de negra, espesa y quieta niebla. Convertirse en empleado de la planta superior de la fábrica significa sacrificar cualquier tipo de vida que se llevaba en el exterior de aquellas paredes.

Los empleados están obligados a guardar silencio y se les prohíbe abandonar el trabajo, o la fábrica misma. Aquellos pocos que decidieron y lograron escapar, están muy perturbados o heridos como para poder contar lo que ocurre.

Muchas teorías fueron dispuestas; Energía oscura de Unicornios enemigos capturados, químicos y riesgos biológicos que ningún Pony podría soportar, e incluso rumores de una hermana desconocida de Celestia, destinada a crear el Spectra en vez de levantar la Luna o el Sol. Ninguna de esas teorías podría estar más equivocada.


"Pero hacer un arcoíris es fácil, con la ayuda de la magia de un aparato de Pegasos..."


“¡Vamos Orion, llegaremos tarde a nuestro examen final!” Scootaloo le dijo a su amigo.

Era más grande ahora, estaba en su último año de la escuela de vuelo. Ella, al igual que los otros Pegasos de la escuela, estaba tremendamente nerviosa por el examen final. Aquellos que aprobaran se les garantizaba su libertad en el mundo, para encontrar sus cutie-marks si todavía no lo habían hecho, y conseguir un empleo.

Muy poco se sabe acerca de los Pegasos que reprueban el examen. Aunque raro, dos de cada diez Pegasos no tiene la capacidad física para hacer las maniobras y acrobacias requeridas en la prueba.

Aquellos que reprobaban caían en los peores y más oscuros días de su existencia, rechazados y odiados. Cloudsdale siempre tuvo una idea de nacionalismo entre sus ocupantes: Si no eres el mejor, o no demuestras el potencial de ser un líder, no se te está permitido ser parte de la "gloriosa sociedad".

Scootaloo se movió un poco al costado igual que Orion, una alta, pero bastante delgada Pony, se sentó alado de ella. El movió sus alas de color marrón e hizo una preocupada sonrisa mientras miraba alrededor de donde estaba sentado. Estaban sentados en la larga y abierta sala de espera que daba al coliseo, y alado del mismo, la sala de los graduados. Apenas visible en la distancia, estaba La Fábrica. Orion le echo un vistazo y trago saliva.

“¿Que pasa Orion? ¿Tienes miedo de conseguir un aburrido y tonto trabajo en la línea de bolas de nieve?” Orion se rio un poco, luego cerro sus ojos y suspiró.

“No. Es solo que...no lo sé. No creo poder hacerlo. ¿Qué tal si fallo? O que tal si de casualidad apruebo, pero lo hago tan mal como para ser despreciado por todos los Ponys? No sé si podría soportar ser deportado. De todas formas ¿a dónde me enviarían si eso pasara?”

Scootaloo le dio un puñetazo amistoso a Orion. “Nadie lo sabe tonto, pero no vamos a fallar. Todos aquí vamos a estar bien. Al menos sé que yo pasaré” ella rio. “Gracias a las enseñanzas de Rainbow Dash, segura que estaré bien.”

“Oh, sí, seguro. Eso me tranquiliza. Eso es tan tranquilizador como el odio psicópata que todos los Ponys de aquí les encanta expandir.”

“Deja de asustarte, alas-asustadizas” Scootaloo le replico. “La única que creo que puede fallar es aquella Pony amarilla con melena verde. Es la que estuvo enferma por un mes, tú sabes...”

“Oh... se...” Orion recordó mientras estiraba el cuello hacia la dirección en la que estaba el otro Pegaso. “La que tuvo ese accidente en las alas y pesuñas. Pero parece muy confiada de todos modos.”

“Lo veremos luego...” Scootaloo replicó otra vez, volteando la cabeza, mirando hacia La fábrica. La misma le daba escalofríos, no de miedo, sino de orgullo. “Espero obtener un genial puesto de trabajo como controladora del clima. ¿Lo imaginas? Todos en Ponyville o Fillydelphia mirándome fijos, como ‘¡Eh! ¡Ahí va Scootaloo! ¡Qué gran voladora! ¡Y en Cloudsdale seguro no tendrán duda de eso!’”

Sonrió excitada, olvidando su tensión por unos momentos.

“Eso sería algo, lo admito. ¿Viniendo de Cloudsdale, quien no tendría orgullo de un destino así?”

“Exacto. Alabado sea el rebaño (conjunto de caballos, o en este caso Ponys).” Replicó Scootaloo.

“Alabado sea el rebaño.” Dijo por ultimo Orion.

“A sus lugares, a sus lugares Ponys.” Un gigantesco y musculoso Pegaso entró por la entrada principal del Coliseo. “Haremos esto por orden alfabético de nombres. Sus jueces están en la parte este del campo.
No, repito, NO, vuelen muy lejos hacia el oeste. Si el jurado los pierde de vista por alguna razón, serán reprobados inmediatamente. Respiren hondo y estiren sus alas por última vez.
El examen consistirá en tres fases: Limpiado del cielo, Agilidad, y finalmente Recuperación. Despejen las nubes, vuelen a través de los aros, y luego vuelen hacia la posición marcada. Cierren sus alas por al menos tres segundos. Una fracción de segundo menos y reprobaran, también tengan en cuenta que no hay "puntos extra" por segundos extra. Finalmente, extiendan sus alas antes de golpear el suelo de nubes. ¿Entendido? ¿Alguna pregunta?” El instructor hizo una pausa, y miró fijamente a cada pony en la sala.

Los ojos de todos estaban completamente enfocados en él, pero nadie dijo nada.

“De acuerdo. Aurora Dawn. Eres la primera. Despeja, Vuela, Cae, Completa.” La pony amarilla asintió y camino rápidamente a la rampa de comienzo con determinación. Miro fijamente a los observadores jueces, espero a que los tres asintieran, y luego despegó con gran fuerza. La rampa rebotó un poco por la fuerza del despegue. Todos los Ponys miraban como Aurora rápidamente alcanzaba la altitud exigida, y luego comenzaba un directo y rápido ataque hacia las nubes posicionadas en el campo. Con sincronización perfecta y maniobras inteligentes, el cielo fue prontamente despejado de cualquier tipo de nube.

Scootaloo y Orion miraron boquiabiertos como Aurora hacía ángulos y maniobras perfectas, pasando justo en medio de cada aro del campo. Finalmente, alcanzo la altitud apropiada, y convencida, cerró sus alas.
El grupo de estudiantes jadeó mientras veían como ella caía en picado, hacia el suelo de nubes, todos contaban para sus adentros nerviosos. Uno... Dos... Tres.. Suspiraron con calma al ver como ella abría sus alas correctamente luego del tiempo indicado, sosteniendo el alivio colectivamente. Pero de pronto, las alas de Aurora se estiraron hacia arriba debido a la fuerza del viento, y el grupo de estudiantes grito de horror mientras escuchaban un fuerte y sordo "SNAP" (sonido de un cuerpo al impactar con el suelo) solo para luego ser reemplazado por un dolido grito.

Muchos, como Orion, taparon sus ojos con sus alas, mientras que los demás, como Scootaloo, solo pudieron ver aterrorizados, como el cuerpo amarillo y verde chocaba contra el suelo como un muñeco de trapo. Sin perder tiempo, el instructor camino al frente y miro a los jueces, que simplemente apuntaron hacia abajo en señal de desapruebo, y empezaron a escribir en sus papeles. Hablando fuertemente otra vez, como si nada hubiera pasado, llamo a otro estudiante: "Daisy Fields, Despeja, vuela, cae, completa."

Scootaloo y Orion quedaron boquiabiertos, mientras el otro Pony tragaba sus nervios, y luego caminaba hacia la rampa y despegaba. Miraron hacia el cúmulo de nubes donde Aurora había aterrizado y quedado. Mientras el viento movía los fragmentos de nubes, vieron un cuerpo amarillo tratando de moverse, solo para luego colapsar en el suelo otra vez con un lastimoso llanto.

“Faraday Spots. Despeja, vuela, cae, completa.” Aurora todavía tenía problemas para caminar, temblando en cada paso. No se había roto las piernas, podía usarlas perfectamente, pero era obvio que el dolor de sus machacadas alas y la pérdida de su potencial vida la estaba destruyendo por dentro. Scootaloo sintió como Orion respiraba rápida y sucesivamente, lagrimas salían de sus ojos mientras una mueca de enojo aparecía en su rostro.

"Holiday Shine. Despeja, vuela, cae, completa.”

“Nadie va a ayudarla” Dijo Orion mientras castañeaba sus dientes. Scootaloo se sintió muy mal por la Pegaso amarilla, pero no podía hacer nada para ayudarla. Si lo hiciera, fallaría su propio examen y sería enviada muy lejos de Cloudsdale y Equestria, a un lugar donde ella y los demás estudiantes fracasados no pudieran afectar la reputación de Cloudsdale.
Sentía una pena tremenda, pero Scootaloo no podía fallarse a si misma. No podía fallarle a sus amigos, y definitivamente no podía fallarle a Rainbow Dash. No luego de todo el cariño y ayuda que ella le había dado a Scootaloo en toda su vida. Se quito las lagrimas de sus ojos, y se forzó a si misma a mirar a los demás estudiantes que hacían el examen. Uno seguido de otro despegaban, y victoriosamente pasaban el examen, volando hacia la puerta este, que se encontraba debajo de la mesa del jurado. En eso estaba enfocada Scootaloo. Pasar el examen... Volar hacia la puerta de los aprobados. Vivir la buena vida.

“Orion Solstice. Despeja, vuela, cae, completa.” Llamo el entrenador.

“...No.” Respondió Orion.

“¿Qué?!...” El instructor dio un paso atrás, con una pierna levantada en el aire. "No puedes simplemente negarte a hacer el examen de vuelo. Sal ahí antes de que hagas enojar al jurado.”

“No. N-Ni siquiera pretenda fingir que le importa mi futuro, si no le importa el de ella...” Lo desafío Orion, inseguro acerca de lo que estaba haciendo. “Usted dice que quiere conseguirnos una buena vida, sin embargo, deja que ellos sufran un insoportable dolor" Dijo mientras apuntaba hacia la puerta de los reprobados.

“Mueve el culo hacia allí antes de que te repruebe yo mismo!" Gritó el instructor furiosamente.

“Bien...” Dijo Orion bruscamente antes de caminar hacia la rampa. Miró al jurado, espero que los tres asintieran, y al instante que lo hicieran despegó. Sin embargo, muy por debajo de la altura requerida, dio un giro brusco y aterrizo donde Aurora había caído.

Ella se voltio y lo miro, la sangre le corría por nuca y los costados, y su cara estaba llena de llantos. “Qu... que estás haciendo? Harás que te reprueben como a mí. Serás exiliado de Cloudsdale."

“Prefiero ser exiliado de una ciudad que trata a los Ponys de esta manera que vivir mi vida mientras otros no viven la suya.” Aurora sonrió, la felicidad remplazo levemente sus tristes y oscurecidos ojos, hasta que se doblo nuevamente por el intenso dolor que le recorría el cuerpo. Orion se pego a ella, usando una de sus alas para sostenerla. Miró a los jueces, expresando odio con la vista. Ellos miraron hacia abajo con desdén y simplemente apuntaron hacia abajo, antes de llamar al siguiente alumno a la rampa.

Scootaloo se paró sobresaltada cuando fue llamada por el Instructor. Se movió tambaleante hacia la rampa, sin quitar sus ojos de su amigo y la Pony por la cual el tuvo que sacrificarse al ayudarla. Luego de un corto instante, sacudió su cabeza, recobró sus pensamientos y miró hacia los jueces. Pensamientos pasaron dentro de su cabeza mientras miraba a los tres jueces asentir. Oh, Celestia. ¿Qué hago ahora? No puedo fallarle a todos los que conozco... pero no veré a Orion nunca mas... Espero... Espero que el supiera lo que estaba haciendo. Seguramente está pensando lo mismo ahora.

Ella miro a Orion, pero él no la estaba mirando. Despegó, con el corazón roto. Su instinto la devolvió a la realidad cuando el familiar sonido del viento la calmo y deshizo sus pensamientos. Ella paro en la altitud correcta. Y luego despegó otra vez, atravesando y despejando cada nube, formulando una estrategia. En cuestión de docena de segundos, el cielo ya estaba despejado.

Hizo un rápido giro en medio del aire, apuntando hacia el primer aro. Con un poderoso batir de sus alas, se propulso atreves del primer aro. Y luego del segundo, y el tercero, haciendo curvas y giros expertamente. Se dirigió al anteúltimo anillo, cerca del la superficie del suelo. Mientras descendía, capto con la vista a Orion y Aurora, quienes estaban casi atravesando la puerta oeste. Orion se volvió hacia ella, y le sonrió débilmente. Scootaloo se desconcentró. Orion sabía lo que había hecho. Ella le importaba mucho, la extrañaría, y jamás podría decirle adiós.

Scootaloo chocó contra la parte superior del anillo, cayendo para atrás unos cuantos pies y golpeando el suelo. En un intenso instante de miedo, volvió a ponerse de pie y batir sus alas, levitando del suelo. Quizá eso no contaría como un fracaso, pensó. Todavía puedo volar... y fue por una distracción que había en el campo. Se volvió hacia el jurado. Tres cascos diferentes apuntaron hacia abajo. Scootaloo rompió en llanto en el mismo lugar donde estaba parada. Lagrimas salían de sus ojos y nublaban su visión. Esto no era justo. No debería haber pasado. Nada de esto! Orion debería haber pasado el examen, y celebrado con ella en la puerta este. No debería haberse distraído con él, debería haberse enfocado en volar. Pero no había lugar para excusas.

Derrotada, lentamente camino hacia Orion y se sentó al lado de él. Ella lo miro con sus ojos purpuras. Él le devolvió la mirada, ofreciendo una sonrisa. "Hiciste un buen trabajo"

Scootalo agacho la cabeza y sollozó. Luego rodeo a Orion, y ofreció una de sus alas a Aurora para ayudarla a caminar hacia la puerta oeste. La cual era una alta, descuidada y barata puerta de madera con un simple letrero en la pared que rezaba; “los Reprobados debían proceder hacia la siguiente sala.”
Se detuvieron sólo por un momento, para darse tiempo a ellos mismos de prepararse para lo que viniera a continuación. Lo que sea que les esperara, lo afrontarían juntos.


“Hurguemos en la filosofía de un arcoíris, muy lejos de la mitología de Cloudsdale City. Fácil es tener prejuicios de esa ciudad, con su maravilloso paisaje y psicología social."


Apoyados contra un carruaje vació al final del solitario pasillo, había tres majestuosos Ponys, con expresión desinteresada y con aires de aburrimiento. Uno de ellos dio una mirada al penoso trió que acababa de pararse en la puerta. Estaban en la parte superior oeste del inmenso coliseo, donde podían verse las colinas ondulantes y las grandes llanuras de Equestria muy por debajo de ellos.

“Eh jefe, tenemos acá un trío de malditos Pegasos inservibles" Llamo el primero a un Pony todavía más grande que él, apoyado en el otro lado del carruaje."Supongo que es hora de ponerse a laburar ¿no?"

“Tranquilo Hot Shot. Puede que vengan más...”

“N-no... Yo fui la ultima estudiante e-en venir” Dijo Scootaloo tristemente. Orion no podía hacer más que sostener la mirada. “Solo... Solo...” Ella hizo una pausa y respiro hondamente, determinada a quedarse con todo el honor que pudiera. “Solo somos nosotros tres. Las alas de Aurora... están rotas. Necesita ayuda.”

“Oh... ¿eres una Pony muy llorona no...? ¿Y eso que nos importa? Todo mucho mejor si no regresa volando hacia nosotros.” Dijo el segundo Pony en algún acento extranjero.

“Quizás hemos reprobado nuestros malditos exámenes, pero eso no significa que nuestras vidas no valgan nada!" Le gritó Scootaloo en un momento de ira. Estaba realmente determinada a quedarse con cuanta dignidad pudiera.

“Está bien, está bien... Eh, Patches. Ocúpate de ella antes de que salgamos. No quiero nada de sangre en los malditos asientos, acabo de lavarlos. Los otros dos, ustedes, adentro del auto... vamos!" Orion y Scootaloo se metieron dentro del carruaje y se acomodaron lo más que pudieron en los duros asientos, pero asegurándose de dejar un espacio para Aurora. Instantáneamente luego de que el tercero de los largos ponys terminara de vendar sus alas, Aurora cuidadosamente se metió dentro del vehículo, y se recostó en la parte trasera, Scootaloo se acerco hacia ella mientras la puerta del carruaje se cerraba. El jefe de los Ponys estaba en la parte trasera del carruaje, parado en la puerta, mirando a cada uno de ellos.

“Así que...” Scootaloo dijo en voz baja, tratando de no hablar muy fuerte. “¿Tú eres Aurora? Yo soy Scootaloo. Siento que tengamos que conocernos de esta forma.”

“Cualquier amistad es bienvenida no importa de que forma se obtenga...” Dijo Aurora gentilmente, con sinceridad en sus ojos. “Dimos lo mejor de nosotros. Eso es lo que digo. Eso es lo que cualquiera de nosotros puede decir...
...Además, ¿quién dice que la ciudad de los deportados no es linda?" Esa frase tomo por sorpresa a Scootaloo, ella lo considero. A ningún pony se le contaba jamás donde eran llevados los Ponys que fracasaban. La mayoría pensaba que debían ser unas viejas y lejanas tierras, como de donde las cebras vienen. Eso hizo que Scootaloo se diera cuenta de algo más profundo.

"Hey, si nos están llevando a la tierras donde creció Zecora, entonces tiene que haber un modo de volver. No es como que hayamos sido expulsados de Equestria. Flutteryshy, una vieja amiga, es una pegaso que vive en Ponyville. Y ella jamás aprobó su examen de vuelo. ¡Jamás vinieron a por ella o la deportaron!

“Exacto” Respondió Aurora asintiendo. Orion escuchó, y ofreció sus pensamientos.

“Creo que la razón por la cual estamos siendo enviados muy lejos es porque ningún Pegaso de Cloudsdale jamás admitiría que alguien que ha fallado en su examen de vuelo pueda venir de su misma ciudad. Qué lugar tan jodidamente horrible, ahora que lo pienso, no quisiera volver nunca!"

“Quizá es por eso que ningún pegaso regresa jamas. Quizá simplemente no les gusta Cloudsdale"

“Ustedes pedazos de basura inservible difícilmente puedan llamarse Pegasos" Les dijo el jefe desde la puerta. "Inservibles fracasos es lo que son ustedes. Ningún Pony vuelve jamás del exilio... Y no importa la razón, ni siquiera pudieron pasar su estúpido examen, ustedes tres me dan asco."

Scootaloo saltó de su asiento, se impulsó en el aire con sus alas y golpeo al jefe con sus cascos traseros "¡Cierra la puta boca! ¡No tienes ningún derecho a tratar a otros de esa forma!" El jefe se recupero del golpe, levanto uno de sus cascos y sentó por la fuerza a Scootaloo en el suelo.

“Puedo tratarlos como se me dé la gana. Difícilmente ustedes tres clasifiquen como "Ponys" en Cloudsdale, o en cualquier otro lugar de Equestria. Ahora pon el culo en el asiento y cierren la boca hasta que lleguemos a su destino."

“¿De todas formas, a donde nos están llevando? No es como si pudiéramos decírselo a alguien más... y estoy seguro que como choferes, ustedes deben saberlo." Razonó Orion cautelosamente.

“Pff... mira que si sé. Llevamos este carruaje hacia unos Ponys con trajes, y obtenemos una bolsa llena de monedas de oro por no decir una sola palabra del asunto. Es como siempre fue, por mil años hasta ahora..." Los tres Pegasos se abrazaron entre si de nuevo, asustados de lo desconocido. Esperaron en silencio mientras atravesaban el interminable paisaje, perdidos en sus propios pensamientos. Amigos, familia, seres queridos y mascotas. No volverían a ver a ninguno de ellos, y algunos no sabrían jamás la razón.

Pasó una hora. Y luego otra. Finalmente, el incómodo silencio se terminó por un repentino chirrido del carruaje al parar.

“Ah...” El jefe sonrió. “Acá esta mi parada. Pórtense bien y diviértanse en donde sea que los manden.”

La puerta del vehículo se abrió y el Jefe salió del carruaje. Estaba oscuro afuera, y soplaba un viento frío. Scootaloo miró por la ventanilla, y se dio cuenta de que había otra figura fuera mirándolos fijo. Vestía un traje negro que le cubría todo el cuerpo, y su cola estaba pintada de un negro antinatural. Su cara estaba cubierta por una oscura y suelta mascara, que cubría su melena. Lo único que se le podía distinguir eran sus rosados ojos, que miraban indiferentes hacia los tres Ponys dentro del vehículo, se pararon momentáneamente en Scootaloo, la cual le devolvió la mirada. Paso un momento, y el Pony vestido de oscuro cerró la puerta, y el carruaje comenzó a moverse de nuevo.

“Al menos ahora podemos hablar” Susurró Aurora en la oscuridad, pero ellos no tenían nada de que hablar.


"Pero todo gran poder conlleva una gran responsabilidad"


Los tres desolados amigos parpadearon sus ojos para despertarse, habían decidido guardar toda la energía posible para lo que les esperara después. Con un fuerte chirrido, las puertas se sacudieron, y luego se abrieron completamente. Había muchos otros Ponys fuera, oscurecidos con sus mascaras y trajes negros. Scootalo tuvo que parpadear ante la cegadora luz de lo que sea que estaban viendo. Estaban en un edificio de nubes. A medida que sus ojos se iban ajustando a la luz, comenzaba a observar más detalles del lugar. Había muchos más Ponys negreados de los que ella había contado la primera vez. Algunos sostenían anotadores, otros maletines y los demás transportaban cosas que parecían importantes en sus espaldas. El complejo estaba lleno de maquinaria y señales. Tuberías rodeaban las paredes, con un fuerte "whirr" (sonido que hace el vapor a presión) de fondo, ocasionalmente acompañado de otros sonidos industriales como choques y alarmas. Scootalo se sorprendió.

“Este lugar... la arquitectura... me resulta muy familiar... ¡creo que estamos en la fabrica del clima!"

Orion frunció el entrecejo. “No puede ser. Hemos viajado demasiado tiempo, debemos estar muy lejos de Equestria, sin mencionar Cloudsdale."

“Puede que Scootaloo tenga razón.” Reflexiono Aurora. “Creo que... tardamos la misma cantidad de tiempo cuando dejamos el coliseo hasta el lugar donde el carruaje nos esperaba, que desde el lugar donde comenzamos hasta aquí. Pero... no sé. Estoy confundida. Quizá solo sea una coincidencia."


“Bienvenidos mulas” Dijo una profunda y poderosa voz. Muchos de los Ponys con trajes se hicieron a un lado para dejar paso a un Pegaso rojo oscuro, vestido con una blanca bata de laboratorio. “Ustedes degenerados, probablemente se estén preguntando donde están exactamente. Estúpidos potros. ¡Están en Cloudsdale! En la Fabrica del Arcoiris para ser mas exacto. Dejenme mostrarles la instalación"

“¿Que pasa aquí? ¿Acaso espera usarnos como sus esclavos? Gracias, pero preferiría ser deportada.” Grito Scootaloo. Orion y Aurora se levantaron de sus asientos y se plantaron detrás de Scootaloo, asintiendo en acuerdo con ella.

“Como si ustedes fracasos tuvieran opción. ¡Estarán aquí por el resto de sus vidas! Oh, disculpen ¿donde están mis modales? Soy el Dr. Atmósfera. Y el "Dr." no tiene que ver con ningún tipo de grado médico en caso de que ustedes me estén imaginando como cirujano. Es extraño como tantos Pegasos inútiles se hacen con esa idea. No, no, mi grado es de Ingeniero. Soy uno de los predicantes del clima en esta industria. Estoy seguro de que ustedes han tenido un tour hacia la planta inferior de la fábrica, ¿no?"

Los tres Ponys asintieron lentamente, inseguros de que tramaba. "¡Excelente! ¿Ahora, quien me puede decir donde empieza el tour?"

“Donde el Spectra sube y es mezclado en la planta superior" Respondió Orion

“Muy bien. Qué lástima que eres un completo inútil para la manada, podrías haber sido uno de los inteligentes." Dijo el Dr. Atmósfera sonriendo sádicamente y revolviendo el pelo de Orion con su pata delantera. "Pero por hoy, visitaremos la planta superior. Síganme por favor, y no se separen demasiado, o uno de mis ayudantes se verá forzado a... mostrarles el camino correcto."

Y con eso, guiñó un ojo a los Ponys con trajes. Asintiendo, tres de ellos se acercaron, y sacando paralizantes de sus bolsillos electrificaron a los tres pequeños ponys, hasta que estos cayeron al piso. El Dr. Atmosfera relincho de risa mientras que ellos gritaban y caían, luego soltó una risita cuando los electrificados Ponys se pararon de nuevo. Scootaloo lloró más lágrimas de sus ojos, y sacudió su cuerpo, tratando de perder la sensación de hormigueo en los nervios. Se volteó y miró fijamente a cada uno de los Ponys negros, tratando de captar sus ojos cuando podía. Ninguno de ellos era el Pony de ojos rosados. Con odio, empezó a caminar detrás del Dr. Atmosfera.


“Tienen que tener mucho cuidado en este lugar” Empezó a hablar el Dr. con un tono no muy diferente al de los guías de la planta inferior. “Hay gran cantidad de rincones, grietas, rejillas de ventilación y agujeros en los que uno puede caerse. Deben ser cuidadosos y tratar de no lastimarse. Después de todo, serian mas inútiles todavía si les pasara algo, y ni siquiera podríamos utilizarlos."

Volteó su cabeza maliciosamente mientras que los tres ponys le mostraron una mueca de desprecio. Estaban bajando unas escaleras, dejando detrás varias salas con máquinas vibrantes y líneas de ensamblado que recorrían todo el lugar. Ocasionalmente se agachaban por alguno que otro cable de electricidad saliente, o cuidadosamente pasaban encima de tuberías de vapor. Mientras más caminaban, el edificio se volvía mas y mas frio. Los tres estaban mirando, observando, buscando alguna forma de escape del lugar. No pudieron encontrar ninguna.

“Ahora, déjenme contarles una historia. Cloudsdale es el lugar donde el clima se hace. Sin nosotros, el resto de Equestria se congelaría, moriría de hambre y generalmente no sería un lugar muy feliz. Eso nos da a nosotros un honor muy especial, que no puede ser arruinado por, eh... tontos incompetentes como ustedes. ¿Cómo podría el mundo mirar hacia arriba y confiar en nosotros si Pegasos como ustedes volaran alrededor del cielo portando el nombre de Cloudsdale? No, no, debíamos hacer algo con todos ustedes. Hasta que un día, hace mil años, se nos ocurrió una idea deliciosa. Aquellos Ponys fueron muy listos, debo decir. No se encuentran muchos de ellos hoy en día. A excepción de mi, obviamente, ja ja. Aquí, detrás de estas puertas, rápido entren." El Dr. Atmosfera abrió una pesada puerta de metal y les dio ofreció un empujoncito hacia dentro.

Scootaloo lo miro a los ojos. El simplemente llamo a uno de los Ponys con traje. Scootaloo se resignó y junto con sus dos amigos atravesó la puerta, mientras que el Dr. Atmosfera comenzó a reír otra vez “Disfruten el resto de su dolorosa vida” Y con eso, cerró la puerta bruscamente.

Los tres se voltearon, y miraron el gran salón al cual habían entrado. Era muy largo y estaba vacío, casi como un teatro. En una de las paredes de salón, había seis contenedores cuadrados, todos casi llenos de Spectra. Arriba de ellos había una máquina muy peculiar. Conectados a una caja central, seis tubos bajaban y terminaban en cada uno de los contenedores. En la parte superior había una abertura, roja del oxido que contrastaba con el resto de la máquina tan brillante y limpia. E incluso más arriba de eso, había un complicado objeto, con cadenas y ganchos que colgaban de vigas y tubos sueltamente. Debajo, en el suelo, una pequeña colección de derrotados y tristes Ponys estaban sentados, conversando quietamente..

“Aquellos Pegasos de allí, tienen los trajes de la escuela de vuelo de la otra calle” Informó Aurora, con tono sorprendido. “Y... aquellos otros Ponys, sentados allí, ¿ven? Recuerdo que en una excursión fuimos a la escuela privada "Levitating Acres". Creo que son estudiantes de allí.” ....


Última edición por Wilted Flame el Miér Mayo 22, 2013 6:47 am, editado 2 veces
avatar
Wilted Flame
Admin

Masculino
Mensajes : 506
P Bits P Bits : 626
Reputación : 10
Fecha de inscripción : 04/08/2012

ficha de personaje
Ficha del personaje:

Volver arriba Ir abajo

Re: Rainbow Factory

Mensaje por Wilted Flame el Miér Mayo 22, 2013 6:40 am


Awoken: http://www.youtube.com/watch?v=ytKvgLuy7ng

(Mi canción favorita y elegida a votación como la #1 de las canciones brony del 2012) Cuenta la historia de un trabajador de lla Rainbow Factory, que después de recapacitar sobre su vida logra escapar de la horrible y cruel pesadilla que vivía en la fábrica.

Spoiler:
(Síntesis de la primera parte: En Cloudsdale hay una ideología nacionalista y de superioridad, si no eres el mejor o demuestras tener potencial de líder no se te permite vivir en su sociedad.
También tiene misterios y secretos, nadie sabe cómo surge el Spectra, sustancia usada para elaborar los arcoíris, sólo se conoce que es en la planta alta dónde se produce, “La Fábrica del Arcoíris está protegida por señales de riesgo toxico y muerte súbita, y la pared que la rodea no está hecha de las limpias y claras nubes de la ciudad de los Pegasos, sino de negra, espesa y quieta niebla“
Tres estudiantes fallaron su examen de vuelo, una prueba definitiva que los haría convertirse en orgullosos ciudadanos o ser desterrados de su sociedad. Aurora Dawn, una pony que falló por una ráfaga de viento y cayó lastimándose las alas; Orion, un pony amigo previo de Scootaloo que buscó ayudar a Aurora y Scootaloo, distraída por una mirada de su amigo falló en el último momento. Ellos fueron trasladados a la misteriosa fábrica guiados en un recorrido por un científico y sometidos por otros ponys guardias vestidos en trajes totalmente negros que les cubrían el rostro con paralizadores eléctricos. Llegaron a un gran salón donde se encontraban pegasos de otras escuelas.)

“¿Así que... aquí es donde traen a todos los reprobados? ¿No nos deportan, pero nos obligan a trabajar para siempre?” Orion sollozó en silencio: Por querer ayudar a alguien más, se había condenado a sí mismo y a su mejor amiga a una vida de servidumbre. Scootalo le alzó suavemente la barbilla con el ala. Le sonrió, comprendiendo su depresión.

“Al menos no soportaremos esto solos” le dijo suavemente. De pronto, hubo una conmoción en el grupo de ex-estudiantes. Un pony de una escuela que no reconocieron despego del suelo, y se dirigió rápidamente a una de las puertas de metal del salón. Inmediatamente, dos de los Ponys con traje a una velocidad record sacaron sus paralizantes y electrocutaron al estudiante prófugo. El Pegaso se retorció en el aire, y cayó como una piedra. Con un audible "crack" al chocar en el suelo, todos los demás Ponys retrocedieron, mirando horrorizados a su amigo. Lo miraron, desesperanzados, por mucho tiempo. No se movía. Algunos lloraron, otros miraron hacia otra dirección, demasiado confundidos como para sentir algún tipo de emoción.

"Creo que esa opción está descartada” Dijo Aurora sin mirar a nadie en particular.

“De todas formas, no puedes volar por ahora... ¿o no?” Le pregunto Orion. “Ese tipo del carruaje, Patches o como sea que se llamara. Junto los huesos de mis alas con las articulaciones, y vendo mis heridas. No podre ganar ninguna carrera por ahora... pero puedo volar."

Lentamente caminaron hacia adelante y se unieron al grupo de Ponys, mirando a cada uno de ellos y comprendiendo su dolor.

“Vista al frente y al centro, mulas ineptas” grito uno de los Ponys con trajes. Luego del trágico incidente con el alumno, nadie desafió la orden, y miraron hacia arriba, a uno de los bancos de donde provenía la orden. Mientras la puerta que había en el mismo se abría.


"¿Cómo?, preguntas ¿Pueden cumplir esta tarea? A lo cual una fábrica, es la respuesta."


Unos Pegasos con aspecto de patrones caminaron por el balcón, y miraron al grupo de estudiantes que estaba debajo con disgusto. Uno de ellos se paró en un pequeño podio plantado en el centro, y empezó a hablar fuerte y claramente.

“Por ahora, todos ustedes habrán comprendido que no serán deportados. No habrá ningún exilio. Nunca lo hubo. Están en La Fábrica. Nunca abandonaran La Fábrica. Y aunque muchos los llamen inútiles, eso no es del todo cierto. Aunque ustedes son inservibles para la manada como Ponys. ¡Sus vidas todavía tienen propósito!"

"Un propósito que servirá para todos los Ponys a lo largo y ancho de estas tierras. ¡Nos ayudaran a hacer Arcoíris! Hermosos y mágicos arcoíris ¿acaso eso no los emociona?" El misterioso anunciante sonrió por debajo de su máscara, llevándose las miradas de disgusto de todos los potros debajo de él.

“Eso pensé." Hizo una leve risita. "Es un gran honor... ¿saben? ¡Deja a cualquier Pony que esté a cargo de esta tarea sin habla! ¿Ahora, tenemos algún voluntario?"

De nuevo, todos los ponys lo miraron con odio. Uno de ellos, una valiente y rosada Pegaso del Levitating Acres, camino hacia adelante y grito. "¿Cómo pueden hacer esto salirse con la suya? ¿Cómo puede Celestia, o incluso Luna saber algo acerca de esto y tolerarlo? ¡Es esclavitud! ¡Es tortura!"

“Creo que hallaras que es más que eso” un segundo pony con aspecto de oficial salió de las sombras y se subió al podio. El pony también llevaba traje y máscara.

El anterior pony se retiró del podio y dejo que éste hablara. Scootaloo se dio cuenta que era el mismo Pony con ojos rosados de antes. Ella lo miraba ahora con más atención. Su voz le resultaba familiar.

"Hace mil años, cuando Celestia expulso a Luna de Equestria, se vio forzada a cumplir tres tareas. Ella antes estaba a cargo de levantar el Sol, y de llenar el cielo con arcoiris. Pero, como levantar la Luna se volvió un cargo adicional, tuvo que dejar la responsabilidad de los arcoiris. Celestia le confió la importante tarea de hacer arcoíris a los Pegasos de Cloudsdale. Los primeros doce años, se nos presentaban poderosos unicornios para ayudar a crear el Spectra necesario. El Spectra es un pigmento puro, es puro color. Todo en este mundo está lleno de Spectra, pero uno no puede simplemente cosecharlo. No hay forma de separar el color de un objeto. Así que antes se creaba artificialmente con magia.”

La Pony enmascarada jamás separo sus ojos de la valiente Pony rosada. “Así fue, hasta que nuestros más brillantes científicos hallaron una alternativa. Ellos descubrieron un ingenioso método para extraer el pigmento, y fue tan brillante, que hasta una simple maquina puede hacerlo. Pero no se puede hacer con cualquier cosa. Las condiciones tienen que ser correctas"

“¡¿Que es lo que estas horribles personas hacen?!" La pegaso rosada gritó, aumentando el enojo de todos por cada minuto que pasaba. La misteriosa Pony se quito su máscara, revelando más que solo sus rosados ojos.

Su piel era de color azul cian, su melena de los maravillosos colores del arcoíris. Muchos de los potros suspiraron con gran asombro. Las rodillas de Scootaloo se debilitaron, lo que vio la impactó demasiado.
Era Rainbow Dash. Los pensamientos de Scootaloo se tornaron confusos, y el cuarto empezó a girar en su cabeza. No podía ser... Una gemela malvada tal vez... o una hermana no reconocida. Rainbow Dash no podía ser tan malvada. Ella era su amiga, su mentor.... Y aunque no de sangre, su única familia.
"¿Cómo... Cómo...?“ Era lo único que ella podía pensar.

“¡Tiene que ser con Ponys vivos! ¡Solo en ponys, donde la magia y el Spectra corren libremente juntos!"
Rainbow Dash tiró su cabeza hacia atrás y empezó a reír maniáticamente. "¡Solo de esa forma, el Spectra puede ser separado! Y si que fue una hermosa idea, una horrible pero hermosa idea. Y funcionó tan bien; pudimos crear muchísimos más arcoíris que antes, y de mejor calidad. Y finalmente, encontramos un modo de prevenir que Cloudsdale sea infectada por todos esos malditos pegasos que no pueden volar! Ajajajaja!"

Scootaloo no pudo soportarlo. Mientras todos los otros Ponys exclamaron su disgusto y su miedo, gritando y corriendo por donde habían venido, los Ponys con trajes negros los rodeaban y los empujaban hacia el centro del salón, Scootaloo no lo soportó más. "¡CREI QUE ME AMABAS!" Grito con tristeza, cortando la risa de Rainbow Dash.

“¿Uh?” Ella volteo su cabeza, y vio a la Pegaso color ámbar-naranja. "¡Creí que me amabas! ¿Cómo puedes hacerme esto? ¡Pensé que yo te importaba! Después de toda tu ayuda... ¡Toda mi vida me trataste como tu hermana pequeña! ¡Y yo te trate como mi hermana mayor! ¡¡Tú eras como mi hermana mayor!! ¡Tú eras la única familia que he tenido y lo sabes!"

Lágrimas inundaban su cara ahora, obscureciendo su visión otra vez. Su garganta le dolía por los gritos y el llanto, pero ella ya no podía parar. "Luego... luego de todo... ¿solamente me dejaras morir? Trabajé tan duro solo por ti..." Ella miro al suelo por un momento. Todos estaban en silencio. Luego Scootaloo levantó la mirada lentamente, y aunque no podía ver del todo bien por las lágrimas, miro directamente a Rainbow Dash. Directo en sus rosados ojos, y a través de ellos, en lo más profundo del alma de Rainbow Dash "Pensé... pensé que me amabas." Rainbow Dash le devolvió la mirada. Sus ojos no revelaban ninguna emoción, ningún amor, ningún cariño... solo apatía. Sin embargo, lentamente, fulminaron a Scootaloo con la mirada.

Puro e hirviente odio estalló de la boca de Rainbow Dash, mientras ella gritaba. "¡YO SI TE AMABA! ¡Lo intente tan duro por ti! ¡Te enseñe todo lo que sabía, con la esperanza de que pasaras tu maldito examen! ¡Tenias talento dentro tuyo muchacha! Yo sabía... yo sabía lo que hacían aquí. Desde que hice ese Sonic Rainboom se me acercaron... Querían encontrar más formas de hacer Spectrum. Pensaron que si yo era capaz de hacer arcoíris, podía ayudarlos a crear sus componentes. Bueno, no pude. Pero aprendí mucho de este lugar desde entonces. Yo soy la que maneja este lugar ¿sabes? Trabajé en mi camino hacia la cima en secreto, pretendiendo ser solamente una encargada del clima. ¿Cómo creíste acaso que pude comprar esa enorme mansión arriba de Ponyville? ¿Cómo creíste qué...?" Se interrumpió, sacudiendo su cabeza y recordando su enojo súbitamente. "¡Lo intenté! ¡¿Está bien?! Dependía de ti salvarte ¡y no sólo te fallaste a ti misma, no sólo le fallaste a Cloudsdale! ¡Me fallaste a mí! Y eso es lo peor que jamás podrías haber hecho. No estás simplemente muerta para Cloudsdale ahora. También estas muerta para mí.

El salón se volvía borroso mientras Scootaloo trataba de comprender lo que le había dicho. Su mente colapsó, y le resulto totalmente imposible enfocarse en algo. Se tambaleó levemente, hasta que Orion abrió una de sus alas, y la ayudo a recuperar el balance. Rainbow Dash se dio cuenta de esto, y gritó incluso con más furia.
"No puedes ser feliz. Tú me has arruinado, y ahora yo te arruinare a ti. ¡Guardias! ¡El Pegaso marrón de allí!
¡El va primero!"

"¡No!" Scootaloo, Aurora y Orion saltaron alarmados. Los Ponys con traje rodearon a Orion, empujando a los otros dos Ponys hacia otro costado. Él trato de abrirse paso corriendo, pero uno de los mercenarios le corto el camino y lo pateo. El casco golpeo en su hombro, y Orion colapsó en el suelo con un grito.

"¡Atrás!" Los ponys le gritaban a Aurora y Scootaloo mientras otros arrastraban al agonizante Orion al frente del salón. La gran maquina detrás de ellos empezó a humear y cobrar vida, y las cadenas que estaban arriba empezaron a descender y moverse por el suelo. Todos se dieron cuenta que eran grilletes, y los Ponys de traje engancharon a Orion en ellos. Con una valiente mirada, el miró a Scootaloo.

“No te preocupes Scoots… Te amo… Adiós." Dijo con una lágrima en sus ojos.

“... Adiós Orion.” Dijo Scootaloo quebrada. “Yo... yo también te amo.”

Y con eso, las cadenas subieron y levantaron al pegaso color café hacia los engranajes. Las cadenas se estiraron, y empezaron a tirar de las extremidades de Orion.

"Descubrimos que la maquina funciona mejor con los huesos rotos" Explico Rainbow Dash con apatía. Mientras las cadenas giraban en direcciones opuestas, retorciendo a Orion. Sus gritos casi cubrieron los sonidos de la maquina y los metales chocando entre si. Uno o dos de sus huesos salieron de su piel, y sus gritos, se convirtieron en una lenta, y corta respiración. Las cadenas se acomodaron y los grilletes se abrieron, soltando al destruido Pegaso en una abertura. Scootaloo observó con horror. Su cerebro analizaba todo lo que estaba pasando, ya sin capacidad de emoción alguna. Se dio cuenta que la punta de la máquina no estaba roja por estar oxidada, como pensó al principio. Era sangre. Sangre, como la que estaba saliendo de los restos destrozados de Orion, mientras que la otra parte de su cuerpo se lo tragaba la gran maquinaria, y luego... no quedo nada mas de él.

Mientras que los tubos que estaban arriba de los contenedores de Spectrum Verde y Rojo empezaron a arrojar sus brillantes colores, la visión de Scootaloo empezó a oscurecerse, la última cosa que ella vio fue a Aurora preocupada, con la voz quebrada, llamándola por su nombre.


"En la fábrica del arcoiris, donde el dolor y el sufrimiento estarán."

"En la fábrica del arcoiris, donde el miedo y la muerte sufrirás."


"Scootaloo. ¡Levántate, vamos deprisa! ¡Despierta, despierta!" Scootaloo sacudió su cabeza, sin recordar donde estaba y que era lo que pasaba. En un flash, todos sus recuerdos volvieron, y ella se levanto de un salto. Aurora la estaba sacudiendo. Los Ponys vestidos de negro estaban acercándose a ellas dos, con paralizantes y los grilletes también.

"Scootaloo! ¡Vienen a por nosotros! ¿Qué hacemos?" Scootaloo busco una abertura. Todas las puertas de metal estaban cerradas, excepto por una. En el balcón donde estaba Rainbow Dash y los demás patrones. Los guardias se acercaban lentamente, sin correr para no causar revuelo en los demás potros. El miedo era su arma principal. Scootaloo se dio vuelta, buscando un método de salida.

Se dio cuenta de que solo había una forma. "Tengo un plan." le susurro a Aurora.

"¿Cual?"

"Despeja, vuela, cae, completa" Aurora la miro y asintió, sus ojos brillaban de furia. Repitió lo que Scootaloo le dijo en voz alta, para que los demás asustados Pegasos pudieran escucharla.

“Despejar, volar, caer y completar. Entendido.”

“Uno...” Scootaloo empezó a contar.

“Dos...” Chilló Aurora, mirando a Scootaloo. Los guardias estaban a pocos centímetros de ellas.

“¡¡TREEEEES!!” Un grito colectivo sonó en el salón, mientras que todos los potros que pudieran despegar salieron disparados hacia el aire. Los Ponys vestidos de negro se sobresaltaron y retrocedieron, inseguros de a dónde ir. Había demasiada confusión. Unos pocos que tenían muy buenos reflejos despegaron también, con los paralizantes en mano, apuntando hacia el pegaso más cercano que pudieran disparar.

“¡Primer paso!” Grito Scootaloo. “¡Despejar!” Y con su comando, los "fracasos" empezaron a caer sobre los Ponys con trajes, golpeando sus cabezas con sus cascos, y mientras algunos estudiantes eran alcanzados y caían electrificados al suelo, la mayoría de las bajas venían de los Ponys de negro. Scootaloo y Aurora aterrizaron en el banco, justo alado de la puerta metálica, trataron de abrirla, pero estaba cerrada.

“¿Oh dios, que hacemos ahora?” Dijo Aurora llorando. “¡Todavía estamos en Despejar!” Grito Scootaloo, dándose la vuelta y pateando la puerta. Aurora la imitó, apuntando con sus cascos traseros en la parte de la puerta donde se supone que la herradura debía estar. Rainbow Dash, estaba en el otro lado del balcón, recuperándose del shock inicial causado por la súbita rebelión, vio a Scootaloo pateando la puerta.

“¡Mátenla!” Le grito a los patrones “¡Atrápenla y mátenla!”

Ella empezó a correr atravesando a los potros, olvidándose de sus alas momentáneamente. Scootaloo cerró sus ojos, golpeando cada vez más fuerte la puerta, la cual ya estaba cediendo. En cualquier momento, pensó ella, Rainbow Dash las atraparía. Es el fin. Estoy condenada. Habría empezado a llorar, pero no le quedaban lágrimas. La puerta estaba a punto de ceder completamente, no faltaba mucho. Ella finalmente abrió sus ojos, mirando hacia el centro del salón, todos los demás potros estaban allí, resistiendo, tratando de hacer retroceder a la enfurecida pegaso azul y sus mercenarios.

No iban a durar mucho de todas formas, mientras Scootaloo miraba, pasmados y aullantes ponys caían hacia la planta inferior, algunos incluso dentro de los contenedores de Spectra. La pony rosada del Levitating Acres estaba allí, luchando codo con codo con los demás estudiantes, miro a Scootaloo y Aurora cuando la puerta metálica cedió finalmente.

“Vuelen” Grito la Pony rosada con dolor en su voz. Abrió su boca para hablar otra vez, pero fue cortada por Rainbow Dash que le pateo la cabeza, matándola instantáneamente. Tenía sus dos patas delanteras en el aire, varios pedazos de piel salidos de los cuales fluía algo de sangre, mechones de su pelo multicolor se habían desprendido por la pelea. Un desalmado aullido salió de sus labios, y sus rosados ojos se desprendieron de toda la poca cordura que le quedaba, mientras ella y los demás guardias peleaban con los alumnos restantes.

“Vamos Aurora” Le dijo Scootaloo mientras se daba vuelta “Tenemos que volar si queremos sobrevivir.”

“N...No puedo. Esto es demasiado. No estoy del todo curada" Aurora la miro con sus amplios y tristes ojos. "Ve tu Scootaloo. Cuéntales a todos lo que pasa aquí. Hazle saber a todos."

Ella miro otra vez hacia la pared de estudiantes, quedaban muy pocos con vida, mientras que Rainbow Dash hacia pedazos a cualquiera de ellos que se le plantara. Su piel azul cian estaba casi cubierta de rojo, y le importaba muy poco el hecho de que necesitaban Ponys vivos para crear el Spectra. De todos modos, siempre habría mas, Cloudsdale podría soportar una pequeña escases de arcoíris por un tiempo. En unos pocos meses, comenzarían las clases, habría más fracasos. Pero por ahora, todo en lo que ella pensaba era que Scootaloo debía morir, sufriendo si era posible.

Décadas de trabajo en la Fábrica del Arcoíris la habían fracturado por dentro. Ella era la única que podía presentarse fuera de la fábrica en público, y guardar ese horrible secreto con ella desde su niñez solo le trajo problemas psicológicos que ninguna terapia podría curar. Scootaloo era su última conexión con su cordura, y su fracaso borro esa conexión. Ya no había más razonamiento en su mente. No más cariño, ni capacidad de compasión. Solo odio. Puro, concentrado y malvado odio que reemplazo el lugar que su amor por Scootaloo había ocupado antes. Rainbow Dash ya no existía; solo quedaba este monstruo.

“Te conozco muy poco Aurora” Le dijo Scootaloo triste y débilmente al la Pegaso amarillo. “Me arrepiento de no haberte conocido hasta ahora. Siento que tengamos que conocernos de esta forma, y siento que tengamos que despedirnos de esta manera" Se limpió la nariz, y le volvieron a salir lágrimas.

“Cualquier amistad es bienvenida, no importa de que forma se obtenga...” Le repitió Aurora a Scootalo. “¡Pero escuchaste a la otra Pony! Vuela, Scootaloo. Vuela. Adiós.”

“...Adiós, Aurora.” Y con eso, Scootaloo levito del suelo y dio media vuelta, mirando al Pony amarillo a los ojos por última vez, y salió disparada atravesando la puerta metálica. No tenía idea de a donde se dirigía, pero ella debía tomar cualquier oportunidad de escape que se le presentara. Aurora parpadeó unas cuantas veces, parándose enfrente de la puerta. Rainbow Dash tendría que atravesar al menos un obstáculo más en su camino hacia Scootaloo. La pony azul tiro al último de los estudiantes del balcón, y camino lentamente hacia Aurora.

“Que tierno. ¿Piensas que tú, una inútil y quebrada pila de huesos puede hacerme frente? ¡Sí que me haces reír! ¡Ninguno de ustedes puede competir con mi grandioso poder!"

“¡El amor puede superar cualquier maldad de este mundo!” Dijo Aurora en tono desafiante, mientras que Rainbow Dash se detenía frente a ella.

"Bueno, entonces, puta. Veamos si el amor puede superar esto.”

Y con eso, Rainbow Dash agarro una de las alas de Aurora y jalo, arrancándosela completamente. Aurora colapso y cayó de rodillas, gimiendo de dolor. Pero no grito, no le daría el gusto a Rainbow Dash.
Rainbow la agarro por su otra ala, y mientras ella se sacudía y la pateaba, la llevo al borde del balcón.
Riendo por dentro mientras veía la expresión de agonía en la cara de Aurora.
Rainbow Dash se elevó en el aire llevándose consigo al agonizante pegaso amarillo, hacia la máquina.
Con una risa malvada, soltó al la Pegaso en ella.

Aurora aterrizo de cabeza. La maquina se la trago, y produjo los más brillantes y hermosos amarillos y verdes.

Scootaloo miró hacia atrás momentáneamente, su corazón palpitaba fuertemente. El constante sonido del "Thump, thump, thump, thump, thump" (sonido del corazón al palpitar) era lo único que ella podía escuchar. El corredor por el que estaba volando era igual al que llevaba al gran salón, estrecho, y con docenas de obstáculos en intervalos irregulares.

Justo detrás de ella, quizás a 500 metros, la pegaso sedienta de sangre que solía ser Rainbow Dash estaba persiguiéndola. Ambas pegazos volaban en línea recta, con los cascos hacia adelante, batiendo las alas a una velocidad imposible, una tratando de escapar, la otra de capturar. Scootaloo miró hacia delante de nuevo, enfocándose en lo que estaba frente a ella. Eso es todo lo que importa, pensó. “Lo que está delante de ti. No debe importarte lo que está detrás. Ignóralo. Concéntrate.” Y por segunda vez luego de muchos días, una oleada de instinto se apodero de Scootaloo, y dejando de lado el terror que sentía, la tristeza y el dolor, y la maldad que la perseguían detrás, se enfocó solamente en volar y esquivar los obstáculos.

Paso por debajo de cables y tubos, por arriba y alrededor de varios trabajadores cuyas quejas y gritos fueron ignorados, sólo para luego repetirse cuando el furioso pony azul colisionaba con ellos. Los pensamientos de Scootaloo estaban enfocados en posibilidades de escape. Dobló alrededor de estrechas curvas a una velocidad imposible, bajó y subió incontable cantidad de escaleras, tratando de huir de su perseguidora, pero no había caso. Ella contemplaba cada rejilla y grieta que pasaba, considerando la idea de esconderse, pero lo descartaba; por más loca que Rainbow Dash estuviera, todavía tenía la inteligencia como para examinar cada posible lugar donde Scootaloo pudiera estar. Hasta que de pronto, ahí, delante de ella, Scootaloo encontró la solución.

Una rejilla que parecía conducir a algún tipo de vertedero, la cual estaba pegada al suelo debajo de ella. Por un momento, trató de deducir a donde conduciría, ya sea fuera de La Fábrica o a un incinerador, no podía saberlo, sin embargo el riesgo probablemente valía la pena. Miro detrás una última vez para asegurarse que la yegua azul este lo suficientemente lejos. Rainbow Dash no le prestaba atención a ningún peligro delante de ella, arrancando cables electrificados y rebotando en tuberías de vapor caliente, atravesando por delante cualquier obstáculo en vez de rodearlo para ahorrar tiempo. Pero los golpes y colisiones la habían retrasado lo suficiente como para darle a Scootaloo una oportunidad.

“Cae” recito ella, cerrando sus ojos y sus alas, resistiendo el urgente instinto de volver a aletear inmediatamente. Ella contó en silencio mientras sombras y luces pasaban delante de sus cerrados ojos, esperando lo mejor del lugar a donde este ducto conduciría.

Uno, Dos, Tres. Abrió sus ojos y sus alas, miró hacia arriba. Rainbow Dash estaba ahí, mirando dentro del ducto de ventilación. Sus ojos estallaban de furia y su visión estaba algo nublada, golpeó con sus cascos la pared del ducto. Era muy grande como para meterse dentro y seguir. Scootaloo recobró esperanzas por un momento. Pero entonces, la furia de la cara fue reemplazada por una sonrisa malévola. Empezó a reír devuelta, el estruendoso eco de su risa descendía por el conducto y se repetía en la mente de Scootaloo.

“¡Idiota! ¡Jamás has tenido un buen sentido de la dirección!” Le grito, riendo de nuevo. Scootaloo finalmente miró para abajo, comprobando sus temores.

“Oh, no...”. Estaba en la sala de la maquina otra vez. Solo que ahora estaba llena de Ponys con trajes rodeándola, parecían estar sonriendo debajo de sus mascaras mientras que Rainbow Dash gritaba órdenes desde arriba.

“¡Que nadie la mate! ¡Yo debo ser quien lo haga! ¡Atrápenla! ¡Átenla!” Gritó con gloriosa victoria mientras los ponys de negro electrocutaron a Scootaloo con los paralizantes. Se desmayó momentáneamente mientras la electricidad recorría su cuerpo. Segundos después, cuando despertó, estaba suspendida a pocos centímetros del suelo, atada a grilletes de metal que la prevenían de moverse. Se sacudió intentando zafarse. Pero no había caso. Las cadenas la levantaron ligeramente, haciendo que sus ojos se enfocaran en los ojos de otro pegaso enfrente de ella.

El pony era de un rojo intenso combinado con azul cian, su desecha melena tenia los gloriosos colores del arcoíris, la mayoría estaba cubierta del mismo rojo que en su piel. Había pedazos de piel faltantes en diferentes lugares de su cuerpo, y heridas sangrantes en distintos lugares. La única pista que Scootaloo encontró de lo que ese Pony era antes, fueron sus iris rosados enfocados en ella.

“¿Unas últimas palabras, inútil puta de un imbécil?”

Scootaloo levanto su barbilla bien alto, demandando todavía la más mínima señal de dignidad.

“Tienes unos ojos hermosos” dijo ella, leve, pero claramente.
avatar
Wilted Flame
Admin

Masculino
Mensajes : 506
P Bits P Bits : 626
Reputación : 10
Fecha de inscripción : 04/08/2012

ficha de personaje
Ficha del personaje:

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.